12 enero 2018

...yo, otra vez...

Estaba trabajando en el computador cuando, de repente, sentí un impulso: voy a visitar mi blog.
Fue increíble, como un viaje en el tiempo... y, al mismo tiempo, fue como recapitular y actualizar mi vida.
Las antiguas interrogantes han mutado con los años, pero la esencia sigue aquí: el misterio y el gozo del encuentro con Dios y con los herman@s. Un libro, una guitarra, una película, un atardecer.
Me encantó leer los comentarios de mis antiguos lectores y confidentes: mi amada Cielo, mi amiga Danu~, el Francisco Campos (alias peñe-teñe), Caro Parra y tantos otros que dejaron su mensaje de apoyo y ciber-compañía en el camino de la vida.
Hoy, en la rutina del trabajo y la vorágine del día a día, siento que estoy lejos de Dios. Sin embargo, sé que Él siempre sale al paso. Y si estoy lejos, sólo me queda acercarme. O buscar en mi interior, donde Él habita junto a mis sueños más íntimos...
Tal vez no estoy tan lejos después de todo :)

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[Actualización 23/01/2018]

El domingo de la semana en que escribí esta entrada estuve en la casa de mis papás. Estaba cocinando con mi abuelita cuando llegó el ministro de la comunión que viene cada domingo a darle la comunión.
"¿José, usted la va a acompañar?" - me preguntó don Jaime. Y en ese momento vino a mi mente lo que había escrito aquí unos días antes: Él siempre sale al encuentro.
Mi abuela y yo recibiendo la comunión en el comedor de la casa de mis padres... el misterio del encuentro con Dios en la sencillez de lo cotidiano.
:)

...[toda opinión vertida en este blog es exclusiva responsabilidad del soñador que se vaya en la volá y las emita]...

♠♥